Blarlo se dedica a traducir de textos y vídeos. Funciona a través de una plataforma que utiliza la inteligencia artificial en su proceso, optimizando tiempos y costes. Así, pueden llegar a traducir hasta 140.000 palabras en 24 horas. Hablamos con Carmelo Gayubo, CEO y cofundador.
¿Cómo observaron la posibilidad de crear este tipo de servicio?
Básicamente, la idea parte de una necesidad propia. Los tres socios venimos del mundo de la tecnología y consultoría de procesos y observamos que para las necesidades de traducción que teníamos en nuestros proyectos nos era muy complicado acceder de forma ágil y rápida a servicios de traducción. A esto le uníamos que a veces las necesidades de traducción eran de cientos de documentos y otras de dos frases, en el primer caso siempre había empresas dispuestas a ayudarnos, pero en el segundo nadie estaba interesado en hacer el servicio y menos cuando hablamos de traducirlo a 20 idiomas diferentes.
Así que vimos la oportunidad de crear una plataforma de traducción con profesionales de todo el mundo que pudiese afrontar el reto de cubrir las necesidades de traducción que tienen las empresas en el Sigo XXI. Aceptamos el reto de dar solución a las necesidades que estaba demandando el mercado, como disponer de traductores nativos de cualquier idioma o especialidad, o ser capaces de traducir millones de palabras que tienen los e-commerce en pocos días, o traducir un tuit por traductores nativos en multitud de idiomas en minutos.
¿Cómo de lejos estamos de la traducción simultánea?