Brasil cerró 2015 con una caída del PIB del 3,7%, una catástrofe para una nación en desarrollo. Pero aún peor es lo que le espera al país gobernado por Dilma Rouseff. 2016 será también un año perdido, y ni los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro lograrán corregir el rumbo, más bien, todo lo contrario. Las previsiones auguran una nueva contracción de la economía, en concreto un retroceso del 2,81%, según datos del Banco Central. De confirmarse las tendencias para el bienio 2015-2016, estaremos frente al peor resultado desde 1948. El momento de menor prosperidad del país en prácticamente siete décadas.
Jean-Michel Six, jefe economista de Standard and Poor’s (S&P) para Europa, Medio Oriente y África, ha afirmado que desde la agencia están menos preocupados por China que por la situación "alarmante" de los países emergentes, entre ellos el "caso extremadamente grave" de Brasil, país sumido en una fuerte recesión. "A este país le cae todo de golpe: está penalizado por el endurecimiento monetario en Estados Unidos (…), por China, por las materias primas y por una política económica y sobre todo por una gobernanza económica que tiene sus fragilidades", afirmó.
El directivo destacó los grandes riesgos de la caída de los precios del petróleo para "las perspectivas de crecimiento en los países emergentes" productores y fuertemente dependientes de las cotizaciones de las materias primas y del petróleo. Con un petróleo hundido ya a menos de 30 dólares el barril, "estamos en una zona de incertidumbre y de debilidad que es alarmante" para estos países, añadió.
A las materias primas con valores internacionales por el suelo se suma el incipiente aumento de tasas de interés en los Estados Unidos. Combinación letal que asfixia el ingreso de divisas a la economía local. El real lidera la ya consolidada tendencia devaluatoria de las monedas emergentes.
Por si fuera poco, la inversión extranjera directa (IED) en estos mercados también se ha visto afectada. Aunque las cifras del fin de ejercicio de 2015 aún no se conocen, una mirada inicial revela una disminución respecto al año anterior en cuanto a inversiones en proyectos nuevos.