Por lógica, si la movilidad se ha reducido como consecuencia de la pandemia, también las ventas de vehículos han caído. En 2020, las matriculaciones de automóviles se han desplomado un 32%, desde las 1,2 millones de unidades en 2019, hasta las 850.000 de 2020.
Es justo decir que las ventas de vehículos venían estabilizándose en años anteriores, si bien es innegable que la pandemia ha hecho mella en la actividad del sector durante 2020. De ese modo, ANFAC, la patronal de los fabricantes, señala que el «factor determinante» para la caída de 2020 ha sido la «crisis social y económica» provocada por el COVID-19.
De hecho, los datos del 2020 se igualan con cifras de años de crisis. Así, la última vez que las ventas bajaron del millón de unidades fue en el año 2014, considerado como el inicio del fin de la crisis económica anterior. Los peores meses de la pandemia han tenido mucho que ver con estos datos finales, pues desde junio las matriculaciones se estabilizaron.
De ese modo, entre marzo, abril y mayo apenas se registraron 76.144 matriculaciones, por debajo de las de enero de 2020, antes de la pandemia, cuando se vendieron 86.442 ventas. Merece mención aparte abril, cuando las ventas se estancaron en apenas 4.163 unidades.
A consecuencia de ese derrumbamiento de las ventas, la producción también se redujo, al menos según muestran los datos acumulados hasta noviembre. En ese periodo, la fabricación de vehículos en las factorías españolas se redujo un 21,7%. Por un lado, los últimos meses están registrando aumentos en la producción pero, como se ha visto con las matriculaciones, la demanda nacional continúa contraída y son las exportaciones las que han elevado la producción.