Los ETFs para invertir en dividendos son una de las estrategias que siguen los inversores en renta variable es la de invertir en dividendos. Los dividendos no son otra cosa que el reparto de los beneficios que las empresas hacen entre sus accionistas. De esta manera, los inversores reciben unos beneficios pasivos al estar invertidos en las compañías y mantener las acciones. Por este motivo, una de las maneras más rápidas de seguir esta tendencia es a través de ETFs para invertir en dividendos.
¿Qué son los ETFs para invertir en dividendos?
Lo cierto es que es que los ETFs, al igual que los fondos, pueden ser de acumulación o de distribución. Los que son de acumulación reciben los dividendos de las empresas y, en lugar de repartirlo entre los accionistas, los utilizan para ampliar la exposición de la cartera. Es decir, sería como recibir estos dividendos de manera indirecta, ya que no tendríamos un pago como tal, pero si subiría el número de acciones que poseemos.
Ahora bien, aquellos ETFs que son de distribución sí reparten los beneficios de las empresas en los que están invertidos. Así, los accionistas que poseean estos vehículos recibirán dividendos de todas las empresas en las que el producto esté invertido. De esta manera, si los ETFs para invertir en dividendos tienen 50 acciones en cartera, recibiremos dividendos de las 50 compañías.
¿Cómo saber cuánto me pagará el ETF de dividendo?
Para saber qué rentabilidad podemos esperar, hay que fijarse en la propia rentabilidad del dividendo que tenga el ETF. Esta rentabilidad será el pago que recibiremos sobre el total invertido. Esta métrica es diferente a la de la propia rentabilidad del ETF. Una cosa es la revalorización de las acciones y otra la rentabilidad del dividendo. Así, si compramos algunos ETFs para invertir en dividendos y los mantenemos durante 5 años, podemos ganar dinero por dos vías: la revalorización de las acciones y la rentabilidad de los dividendos.
Por ejemplo, un ETF de dividendos puede tener una rentabilidad acumulada en 5 años del 50% y, a su vez, haber repartido un 3,4% de rentabilidad por dividendos durante ese periodo. Así, como inversores habremos ganado un 50% de revalorización y un 17% por los dividendos. Si invertimos 10.000 euros en 2019, tendríamos un total de 16.700 euros.