Y a pesar de que en estos momentos el abanico de opciones es enorme, resulta imprescindible convertirse en un “smart buyer” antes de firmar ningún contrato, es decir, en un usuario que analiza y se informa previamente para dar con la mejor opción.
Actualmente, en nuestro país existen más de 40 marcas diferentes de compañías de telefonía y fibra, que además actualizan sus servicios, sus tarifas y sus condiciones a menudo. Y como consumidores de móvil e Internet, siempre nos planteamos las mismas preguntas: ¿Cuál es la mejor? ¿Cuál es la más barata? ¿Habrá permanencia?
Por ello, a continuación se enumeran 3 razones por las que las operadoras telefónicas de low cost se convierten en la mejor alternativa, como por ejemplo Lemmon, una operadora dirigida a un público cada vez más exigente con su compañía, que ha sabido identificar sus necesidades y dar respuesta a las mismas a través de ofertas claras y sin tapujos.
El precio, su elemento diferenciador
Si por algo se caracterizan las compañías low cost, tal y como su nombre indica, es por los precios reducidos tanto de las tarifas de móvil y de fibra como de las combinadas. Estos precios varían en función de las características de cada oferta, ya que los clientes, que ahora son “smart buyers”, no quieren pagar por aquello que no usan.
En este sentido, algunas operadoras de telefonía low cost han dado con la fórmula del éxito: acumular los gigas no utilizados para el siguiente mes e incluir ofertas de bienvenida que hacen que las tarifas sean mucho más atractivas. En definitiva, han conseguido abaratar los costes sin restar calidad a los servicios.