La creencia común de quienes cometen actos ilegales es que están por encima de la ley o, al menos, que los han cometido de una manera tan inteligente que la Justicia nunca los podrá probar. Pero basta con indagar entre las pruebas para certificar que lo que parece irregular, quizá es porque lo es.
La Justicia lleva tres años investigando las actuaciones de Iberdrola y de su actual presidente, Ignacio Sánchez Galán. Desde 2018 no han parado de aparecer nuevas implicaciones del dirigente de origen salmantino en trabajos encargados al excomisario José Manuel Villarejo. Escuchas y búsqueda de trapos sucios a rivales y no tan rivales forman parte de dichos encargos que, no obstante, fueron camuflados en las facturas para ocultar su naturaleza.
Así lo expresa el magistrado de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, en el documento en el que cita a declarar como investigados al propio Sánchez Galán, así como a Fernando Becker Zuazúa, Francisco Martínez Córcoles y Rafael Orbegozo Guzmán, quienes ocuparon cargos de responsabilidad en Iberdrola cuando se hicieron los encargos al excomisario. Para el magistrado existen indicios de que pudieron cometer delitos contra la intimidad, de cohecho activo y delitos continuados de falsedad en documento mercantil.
¿Por qué hay indicios de que cometieran esos delitos? ¿Cuáles fueron esos encargos? Según el auto de García Castellón, existen hasta cinco trabajos encargados por los responsables de Iberdrola a Cenyt, la empresa de José Manuel Villarejo.
Los cinco espionajes
En primer lugar, se cita el Proyecto Arrow, datado en 2004, que tenía por objeto “superar los obstáculos tanto administrativos como motivados por la oposición de una parte de los ciudadanos de la zona” para la construcción de una central de ciclo combinado en Arcos de la Frontera, Cádiz. Por entonces, Villarejo accedió a llamadas telefónicas así como a información personal de quienes eran objeto de la investigación. La motivación real se repite en el resto de proyectos: usar información sensible en el caso de que surgieran conflictos entre Iberdrola y sus rivales.


