Volatilidad, junto a la preferencia por Europa, son dos de las principales claves de inversión para este recién estrenado ejercicio, pues los expertos coinciden en señalar que, más allá de que el gigante asiático logre evitar el peor escenario, el de un "aterrizaje forzoso" de su economía, las dudas prevalecerán. Al tiempo, que los mercados digieren la debilidad de las commodities y el ciclo alcista de la Fed.
Las turbulencias están aquí para quedarse pues, a estos frentes abiertos (y conocidos) podemos sumarles las sorpresas y las recurrentes tensiones geopolíticas. Sin embargo, el consenso mantiene su apuesta por la renta variable para cosechar mejores retornos y, dentro de la misma, por los parqués del Viejo Continente.
En este contexto, Goldman Sachs cree que la reciente oleada de ventas no ha desembocado aún en una buena oportunidad de compra, que, no obstante, llegará, siempre y cuando, veamos a los fundamentales mejorar primero, o las valoraciones se compriman aún más (o probablemente ambas cosas).
A finales de 2015, indican, el ratio precio/beneficio era de 15 veces y el consenso a doce meses apunta a un rango 12-13 veces, pero la firma cree que podría bajar algo más. "Dado que la flexibilidad monetaria a disposición de los bancos centrales parece limitada, es posible que los múltiplos cedan de nuevo al entorno de las 11-12 veces de 2012-2013 antes de rebotes de calado", afirman.
Con todo, estos expertos reconocen que, durante este periodo de incertidumbre, apuesta por valores europeos domésticos y con buena rentabilidad por dividendo.