Las Bolsas europeas y estadounidenses recibieron ayer de forma positiva el resultado de las reuniones del Banco de Japón (BoJ) y de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, en la que ambas instituciones "cumplieron" en gran medida con lo esperado.
Así, el nuevo enfoque adoptado por el BoJ en su política de expansión monetaria, focalizando sus esfuerzos en intentar inclinar la curva de tipos y evitando profundizar en su política de tipos de interés negativo, fue muy bien acogido por el sector bancario y de seguros japonés, al que iba principalmente dirigido. Cabe señalar que tras la reunión del BoJ han surgido dudas entre muchos analistas y agentes del mercado sobre la capacidad de la institución de seguir apoyando el crecimiento económico japonés y de impulsar la inflación al alza. Todo apunta a que el margen de maniobra del BoJ es ahora muy limitado, y así pareció entenderlo el mercado de divisas ya que, tras una primera reacción en la que el yen se depreció respecto al dólar, la divisa japonesa terminó el día revalorizándose cerca del 1% frente a la estadounidense.
Creemos que en los próximos meses las dudas sobre la capacidad de los bancos centrales de seguir apoyando a las economías y, por tanto, a los mercados financieros, van a ir a más, lo que provocará momentos puntuales de tensión en estos últimos, tensiones que pueden iniciarse en el de bonos o, incluso, en el divisas.
Pero ayer los inversores se decantaron "por celebrar" a corto "el compromiso" mostrado por el BoJ, lo que permitió que desde primera hora del día las Bolsas europeas mostraran su mejor cara. El sector bancario fue el que mejor se comportó, siguiendo de esta forma la estela del japonés. Igualmente, los valores relacionados con las materias primas y el petróleo lideraron las alzas en las bolsas europeas. En este sentido, señalar que la publicación por la tarde por parte de la Agencia de Información de la Energía (EIA) de la evolución de los inventarios de crudo en Estados Unidos durante la última semana, en la que descendieron sorprendentemente, sirvió para apuntalar las alzas del precio de esta materia prima. No obstante, los principales índices bursátiles europeos cerraron lejos de sus niveles máximos del día, ya que muchos inversores optaron por la prudencia, cerrando posiciones, por lo que pudiese suceder en la reunión del Comité Abierto de Mercado de la Fed (FOMC), cuyo resultado se conoció ya con estos mercados cerrados.
En Wall Street, por su parte, fue la mencionada reunión la que condicionó el comportamiento de las bolsas durante todo el día. Así, y tras un inicio de sesión claramente alcista, los índices fueron perdiendo fuerza a medida que se aproximaba la hora en la que se iba a publicar el comunicado del FOMC. Una Fed más dividida que nunca optó por mantener sus tipos de interés de referencia sin cambios, aunque dejó la puerta "más que abierta" a una subida de los mismos en diciembre. En este sentido, señalar que el optimismo sobre la evolución de la economía estadounidense recogido en el comunicado y mostrado posteriormente en rueda de prensa por la presidenta de la Fed, Janet Yellen, nos hace pensar que si la Fed no ha subido tipos en septiembre es más por el temor a una negativa reacción de los mercados financieros estadounidenses antes de las elecciones presidenciales, evitando así influir en el resultados de las mismas.