Quiero "poner en relieve que las valoraciones de la renta variable en este momento son, en general, bastante altas", afirmaba Yellen, para matizar que los riesgos no son tan elevados "cuando se comparan los retornos de las acciones con los de activos seguros como los bonos, que son muy bajos. Pero hay peligros potenciales ahí".
Asimismo, advertía sobre la reacción de la deuda a largo plazo al primer aumento del precio del dinero: "Tenemos que estar atentos, y lo estamos, a la posibilidad de que cuando la Fed decida que es hora de subir los tipos, las primas se muevan al alza y asistamos a un fuerte salto en los tipos a largo plazo".
La última encuesta a gestores de fondos de Bank of America Merrill Lynch, correspondiente al mes de abril, mostraba que el porcentaje de profesionales que consideran que las Bolsas están sobrevaloradas se encuentra en máximos de 15 años: un 25% apoyaba dicha opinión, frente al 23% de marzo y al 8% de febrero.
Al mismo tiempo, un 84% de los gestores creía que el mercado de bonos también cuenta con unas valoraciones peligrosamente elevadas. Se trata de una proporción récord, que supera al mismo tiempo al 73% de marzo. Es más, un 13% de los profesionales veía a la posibilidad de una burbuja como el mayo riesgo (frente al 2% de febrero).
Mientras tanto destacadas voces se han alzado ya para advertir principalmente de los niveles de Wall Street: Marc Mobius aconsejaba "rotar carteras a emergentes"; Marc Faber hablaba del "escaso atractivo", desde el punto de vista de la valoración, de la Bolsa neoyorquina; BlackRock recomendaba otros mercados "menos caros"; o Carl Icahn se mostraba "preocupado" por este mercado y reconocía estar cubierto de cara a una corrección.