El Research Institute de Aberdeen Standard Investments (ASIRI) ha creado un Índice de Igualdad de Género que clasifica y puntúa a 29 países desarrollados en función de una amplia gama de factores económicos, políticos y de «empoderamiento». El resultado es que este índice revela información sorprendente sobre la continua desigualdad entre sexos.
El índice puntúa a los países sobre un total de 100 basándose en medidas específicas que muestran la situación económica actual de las mujeres o las políticas en vigor para apoyar la igualdad. Además, también se incluye una puntuación de «empoderamiento» que mide el grado de oportunidad y participación de las mujeres en el ámbito empresarial y político.
Entre las principales conclusiones, el índice revela lo siguiente:
El Covid-19 está teniendo un efecto negativo medible en la igualdad de género. Durante la pandemia, las mujeres han perdido terreno en igualdad salarial y laboral. La representación de las mujeres en los puestos estatales y políticos ha disminuido y el acceso a las oportunidades de negocio ha bajado.
Estados Unidos podría revertir la «fuga de cerebros» de su mano de obra femenina, extremadamente bien formada, aprobando políticas a favor de la igualdad. A pesar de contar con una de las poblaciones femeninas mejor formadas del mundo, las mujeres siguen sin estar suficientemente representadas en la población activa estadounidense. El país ocupa el puesto 27 de 29, y el sistema de puntuación muestra que la falta de políticas de igualdad de género es la principal responsable. La falta de permisos de maternidad y paternidad, los costosos servicios de guardería y la fuerte carga fiscal que soportan los padres y las familias monoparentales podrían mejorarse con la legislación. Las leyes de discriminación por razón de sexo y de igualdad salarial también están atrasadas en EE. UU. en comparación con la mayor parte del mundo desarrollado.
Algunas de las mujeres más «empoderadas» del mundo desarrollado viven en España. Las mujeres españolas están bien representadas en la política, en el sector público, y tienen mejores oportunidades en los negocios, además de menos desigualdades laborales y salariales que en la mayoría de los demás países desarrollados.