México cerró abril con un déficit comercial de 88,1 millones de dólares. Esto es un cambio enorme si lo comparamos con los 3.746 millones de dólares de déficit que vimos en el mismo mes de 2024. Llega justo después del superávit de 3.442 millones que el país registró en marzo.
El impulso vino de las exportaciones totales, que crecieron un 5,8% anual en abril, sumando 54.295,7 millones de dólares. Esto muestra una dinámica positiva en las ventas mexicanas al exterior.
Si miramos a detalle, las ventas de petróleo cayeron un 13,2%, quedando en 1.833,1 millones. Pero las no petroleras compensaron, subiendo un 6,6% hasta los 52.462,6 millones de dólares. Aquí está el motor principal del crecimiento exportador.
Dentro de las no petroleras, las ventas a Estados Unidos crecieron 5,7% anual. Las que se enviaron al resto del mundo subieron un 11,7%. Una dinámica mixta pero positiva globalmente.
En cuanto a las compras del exterior, las importaciones totales decrecieron un 1,2% en abril. Sumaron 54.383,8 millones de dólares. Este descenso contrasta con el aumento de exportaciones.
