Los accionistas del Banco Sabadell están llamados a decidir este miércoles si aprueban la venta de la filial británica TSB al Banco Santander por 2.650 millones de libras (3.050 millones de euros) y un dividendo asociado a la operación de 2.500 millones de euros.
Una primera junta extraordinaria evaluará la venta de la entidad británica, especializada en el mercado hipotecario del Reino Unido, y pocas horas después, una segunda junta someterá a votación el dividendo.
En el banco catalán esperan superar ambos trámites sin sobresaltos, después de que dos de los principales asesores de voto internacionales, ISS y Glass Lewis, hayan recomendado apoyar ambos puntos.
La decisión es clave para el futuro del Sabadell, que llega en un momento crucial para la opa lanzada por el BBVA sobre la entidad.
En un vídeo difundido este miércoles, el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, ha destacado que la venta de TSB, que es una operación «excelente», es muy beneficiosa para el banco y para sus accionistas, y además, estratégicamente tiene todo el sentido, ya que permite a la entidad centrarse en España, donde tiene mayor capacidad de crecimiento y mejor servicio al cliente.
