El panorama actual ha cambiado mucho las estrategias por parte de muchas gestoras de fondos de inversión. El clima es raro y tenso, pero lo cierto es que todavía los fundamentales no aventuran un cataclismo inmediato.
Las políticas monetarias y comerciales de Estados Unidos orientadas a «aspirar» al mismo tiempo la liquidez y el crecimiento del resto del mundo, siguen «provocando una rentabilidad superior de las acciones estadounidenses», tal y como describen los expertos de Carmignac.
Sin embargo, los efectos de la confluencia de los ciclos económico, monetario y político generan una marcada inestabilidad que da lugar «a movimientos de rotación sectorial temporales entre los valores cíclicos y los de crecimiento». Es decir, las estrategias han de adaptarse a las nuevas circunstancias.
Con todo, matizan que es importante «seguir la evolución de las grandes tendencias». Así, la estructuración de la cartera y la generación de alfa «constituyen elementos clave».
La gestora va más allá y añade que los valores que ofrecen una gran visibilidad y presentan su propia dinámica «siguen siendo nuestro principal motor de rentabilidad». Entre estos valores, siguen recogiendo beneficios en «los títulos tecnológicos, como la liquidación de posiciones en Amazon después de registrar una rentabilidad del 70 % desde principios de año».