¿Qué evolución de los tipos de interés oficiales asumen sus perspectivas actuales de los mercados de capitales y recomendaciones de inversión?
Después de dar marcha atrás, el BCE ya ha apuntado a nuevas rebajas de los tipos de interés, lo que marca claramente la tendencia para los próximos meses. Pero, incluso a medio plazo, la inflación estructuralmente baja dificulta enormemente la senda hacia la normalización de los tipos del mercado monetario. Por tanto, en un futuro próximo prevemos unos tipos de interés oficiales más bajos que los actuales.
¿Qué efectos tendría para los inversores que la situación actual de los tipos se mantuviese durante los próximos diez años?
Tendría, y de hecho ya tiene, efectos importantes. Actualmente ya no es posible acumular patrimonio mediante la denominada deuda pública libre de riesgo; al contrario, conlleva una depreciación del capital a medio plazo, como sucede por ejemplo con los bonos federales alemanes (Bund), que ofrecen rendimientos negativos. Estos solamente sirven para diversificar riesgos y cumplir con los requisitos normativos. Por tanto, inversores como los fondos de pensiones se ven obligados a invertir cada vez más en clases de activos de mayor riesgo suficientemente atractivas para generar al menos en parte la rentabilidad requerida. Hay errores en la asignación de activos y, en caso de crisis, la tolerancia al riesgo de muchos inversores ya no es suficiente. La provisión para la jubilación basada en el capital también se está viendo afectada.
Además, los programas de compra de bonos permanentes de los bancos centrales provocan una liquidez reducida y una menor flotación libre de muchos segmentos, lo que también podría incrementar las posibles distorsiones.