Pese a las tensiones en días previos y a los desencuentros entre el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el resto de asistentes, la cumbre del G7 de los últimos días ha conseguido terminar con un texto de pactos mínimos entre los países presentes.
El tema comercial ha centrado la cumbre y, a este respecto, se ha acordado cambiar en profundidad la Organización Mundial del Comercio (OMC). La idea es hacer que sea «más eficaz en la protección de la propiedad intelectual, la solución más rápida posible de las diferencias y la erradicación de las prácticas comerciales desleales».
El G7 se compromete a encontrar un pacto el próximo año que simplifique las barreras reglamentarias y que modernice la fiscalidad internacional en el marco de la OCDE.
Irán y otros puntos
Respecto a Irán, los miembros del G7 han asegurado que comparten «plenamente dos objetivos: garantizar que Irán nunca pueda adquirir armas nucleares; y promover la paz y la estabilidad en la región». En este sentido, la administración estadounidense se compromete a asistir a la próxima cumbre con este país que promociona Francia, tras la visita sorpresa el pasado domingo del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Mohammad Yavad Zarif, a la cumbre.