Daniel Pingarrón, analista de iG Markets, explica cómo desde el pasado 3 de mayo, los selectivos europeos se han estado desenvolviendo en un estrecho rango del 2-3% entre los máximos y los mínimos. "En total, en los últimos tres meses, desde el 24 de febrero, las Bolsas europeas han pasado cerca de la mitad del tiempo incrustadas en el actual rango de movimiento". Un rango que parece haberse roto este martes y que, de consolidarse, podría generar grandes oportunidades para traders e inversores.
Desde XTB, la pasada semana aseguraban que "dada la lateralidad existente no deberíamos entrar en renta variable salvo que veamos rupturas de resistencias por encima de los 8.850 puntos que nos pueden llevar a un primer nivel objetivo en los 9.200". Con lo que, bajo esta teoría, si el selectivo logra esta semana mantener los niveles alcanzados hoy, podría superar ese primer objetivo. Como nivel de soporte y viendo que cualquier dato o comentario de los responsables económicos pueden agitar de manera drástica el mercado, "pondremos los 8.580 puntos que en caso de perforarse nos puede llevar a los 8.100", advertían sin embargo los expertos.
El Viejo Continente logra contener el ‘goteo a la baja’, que ha llevado a la renta vaiable global a mínimos de siete semanas en el inicio de la última semana completa de mayo, mes en el que las pérdidas acumuladas rondan el 2% en Wall Street, superan el 4% en Europa y alcanzan el 5% en Japón.
El consenso otorga una probabilidad del 54% a un incremento del precio del dinero en julio y los inversores no pueden evitar recordar cuando, a principios de enero tras la primera subida de tipos en casi una década, las Bolsas perdieron cerca de siete billones de su valor. Con todo, los expertos llaman a la calma y destacan que ahora, a diferencia de entonces, tanto China (el yuan concretamente) como el petróleo parecen seguir estables.
De hecho, presidente de la Fed de Filadelfia, Patrick T. Harker, ha señalado que un incremento en junio "es factible siempre que los datos sigan apuntando a la recuperación", destacando que el riesgo de salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), también conocido como Brexit, es "un elemento más, pero no fundamental para la economía estadounidense" y que los riesgos desde China "se moderan".