¿En qué punto dirías que se encuentra la sostenibilidad dentro del sector de infraestructuras?
La sostenibilidad en el sector de la infraestructura se encuentra en una etapa de evolución y crecimiento, impulsada por una mayor conciencia ambiental, regulaciones más estrictas y avances tecnológicos. Precisamente, el año pasado en AECOM lanzamos el informe global: “El futuro de las Infraestructuras”, el cual reveló que solo el 17% de la industria ha alcanzado un nivel avanzado en sus principales ambiciones de descarbonización.
Las normativas y regulaciones gubernamentales están desempeñando un papel crucial en la promoción de prácticas sostenibles en el sector de la infraestructura. Muchos países y regiones están implementando políticas para reducir las emisiones de carbono, fomentar el uso de energías renovables y promover la eficiencia energética en la construcción y operación de infraestructuras. En ese sentido, el informe señala que el 73% de los más de 800 líderes encuestados opina que las regulaciones estables de energía y emisiones alientan más capital y mejores condiciones de las instituciones financieras. Por lo tanto, la aprobación de leyes que mantengan la consistencia de las regulaciones de energía y emisiones a lo largo del tiempo proporcionará consistencia y previsibilidad.
Asimismo, existen varias certificaciones y estándares que guían las prácticas sostenibles en la infraestructura, como ENVISION (desarrollada por el Instituto para las Infraestructuras Sostenibles – ISI), o BREEAM para Infraestructuras (Desarrollado por Centro de Investigación de Edificación – BRE). Estas certificaciones ayudan a que los proyectos se articulen de una forma más sostenible, invitando a los equipos de trabajo a cuestionarse decisiones “al uso” o a incorporar estrategias que permitan reducir el impacto del proyecto en el medio ambiente, fomentar el uso de Soluciones Basadas en la Naturaleza (NBS), mejorar la participación de las partes interesadas, planificar las fases de operación y desmantelamiento y considerar escenarios climáticos futuros, entre otros.
Paralelamente, la tecnología está jugando un papel esencial en el avance de la sostenibilidad de las infraestructuras. La adopción de tecnologías como BIM (Building Information Modeling), los gemelos digitales y la inteligencia artificial está permitiendo una planificación y gestión más eficiente de los recursos, facilitando el seguimiento de métricas ambientales y de descarbonización y mejorando la sostenibilidad de los proyectos.
Las empresas se están esforzando mucho por planificar, diseñar y trabajar una hoja de ruta viable con dos horizontes: impacto neutro e impacto positivo. La necesidad de proteger la naturaleza y los recursos no renovables, reducir las emisiones de carbono y garantizar la seguridad de nuestras infraestructuras son una prioridad para AECOM, por esa razón, el último año, tal y como lo señalamos en nuestra Memoria de Sostenibilidad 2023, hemos sido aliados en términos ESG en más de 300 proyectos.
