La proximidad geográfica del continente africano con España tiene una importancia estratégica para las pymes de nuestro país. Además de la cercanía de ambos territorios, otro factor provechoso para las pequeñas empresas es la necesidad de especialización en un contexto de ausencia de multinacionales.
El tercer continente más grande del mundo representa el 4% de la riqueza del planeta pero desde Banque Lazard Afrique prevén que para dentro de una década crezca hasta el 7%, es decir, un 75% en tan solo diez años. Por su parte, la inversión extranjera directa también ha seguido la misma tendencia al alza, creciendo a un ritmo del 20% desde el año 2007. Unos factores que han generado interés para las empresas españolas, según la firma de internacionalización de negocios, Gedeth Network.
De los 30 países emergentes que mayor crecimiento experimentarán en 2019, la mitad pertenecen al continente africano. En este sentido, el director del área de Comercio Exterior de la Asociación de Empresas del Metal de Madrid (AECIM), Jorge Simón, señaló que “el principal reto de África para sentar las bases del crecimiento es el déficit de infraestructuras y equipamiento”.
Desde Gedeth Network señalan varios aspectos interesantes para impulsar el establecimiento en países africanos. El primero de ellos es la cercanía. Un hecho muy destacable debido a que los costes logísticos se reducen considerablemente y vuelve muy competitivos a los negocios españoles. Sin embargo, esta proximidad se convierte en “un arma de doble filo”, puesto que esto implica que hay que conocer muy bien a la empresa con la que se van a hacer negocios. En definitiva, no todas son adecuadas para trabajar por mucho que pueda gustar el producto.
Otro aspecto interesante es la demanda creciente que existe por parte del continente de empresas europeas ante problemas como la corrupción o la gobernabilidad débil, que no hacen más que azotar África. De hecho, se han aprobado políticas que fomentan la inversión foránea. Un ejemplo de ello es Senegal.