Son muchos los frentes abiertos en cuestión de incertidumbre dentro de la eurozona. Si durante este año hemos pasado por una de las mayores inestabilidades en cuanto conservación de la estructura de la zona euro, tal y como la conocemos en la actualidad, con el ya conocido tema de Grecia. Muchos han sido también los otros frentes de menor relevancia que se han ido dando durante todo este 2015 y que han causado una volatilidad extrema en un año sumamente convulso.
El florecimiento de estos problemas parece no terminar y ahora le toca el turno a Reino Unido, resumiendo y sin ir a detalles que analizaremos más adelante, el planteamiento que realiza Cameron provoca el tensionamiento de las relaciones que actualmente conserva con Europa, incluso ve flaquear la salida de la alianza.
Poniendo por delante la promesa electoral que hizo cuando fue elegido, pondrá en manos de los británicos la continuidad o no de seguir anexionados a la UE, en algunas relaciones.
El planteamiento que realiza es tremendamente ambiguo y ventajista, ya que con la simple referencia a los retos a los que se enfrenta Europa en el Siglo XXI, deja un abanico de opciones abiertas sin ser concreto ni en el problema en sí, ni en la solución del mismo.
Lo que debemos analizar cada uno de nosotros, es el posible movimiento estratégico, en estas declaraciones, antes de una posible subida de tipos de interés que se puede estimar para principios del 2016, el BOE parece haber tomado el relevo a la FED, recordemos que este ente, ha estado allanando el camino haciendo referencia a factores exógenos, hasta que no ha tenido más remedio que atacar la subida de tipos, con lo que este movimiento parece más una réplica de lo vivido anteriormente, que realmente una incertidumbre real sobre la alianza existente.