¿Qué esperáis con el salto al BME Growth?
La decisión ya viene de largo, era un hito dentro de la hoja de ruta de la compañía, de su plan estratégico. El momento ha llegado con la intención de aumentar nuestros fondos propios y nuestra fortaleza patrimonial de cara a desarrollar ese plan estratégico en los próximos tres años, un plan muy ambicioso en crecimiento orgánico e inorgánico y en presencia internacional de la compañía que nos va a llevar a cotas mucho más altas que las conseguidas en estos 53 años de historia.
¿Por qué habéis elegido este momento para salir a bolsa?
Esta compañía lleva 53 años en un sector que es muy dinámico, muy cambiante y ha sido capaz de demostrar que ha sabido gestionar correctamente todas las vicisitudes que se ha encontrado en su trayectoria. La compañía ha salido de las crisis con una posición de fortaleza y este no iba a ser un momento distinto. La situación puede que no sea la óptima, pero esta compañía no espera a que el futuro venga hacia ella, sino que va a buscar ese futuro. Esta decisión estaba tomada, se han invertido recursos y tiempo de nuestros equipos para que hoy estemos aquí en el parquet y la decisión no iba a variar por las circunstancias actuales.
¿Hacia qué tipo de inversor va dirigida la compañía?
Somos una compañía que tiene esa trayectoria de solvencia, salimos en un listing del 2,5% del capital de la compañía que nos permite tener una base sólida y ampliada de accionistas de la que venía siendo hasta ahora la estructura de accionistas de la compañía. Son accionistas que conocen perfectamente el mercado, que conocen el sector y que apuestan por una trayectoria de solvencia que, insisto, en momentos como los que estamos viviendo, tiene un valor especial.