A algunos les gusta ver a Elon Musk como un loco, un visionario caprichoso y además hay quien dice que es un tirano. Pero ojo, lo mismo decían de Steve Jobs, Bill Gates y muchas cosas malas afirman también de Greta Thunberg. Sin embargo, todas estas personas han producido cierto movimiento a nivel mundial. Han dejado su huella y, sobre todo, han iniciado nuevas líneas de negocio o, en el caso de Greta Thunberg, han impulsado una corriente que ya estaba ahí pero necesitaba este empujón. En los siglos XIX y XX los alemanes han sido grandes inventores, pensadores y visionarios. Sin embargo en el siglo XXI han estado demasiado tiempo ocupados con la política europea. Mientras Angela Merkel ha salvado con su estrategia de cohesión y austeridad el euro y la UE por el momento, el país germano ha perdido el rol de líder económico. De hecho, actualmente se estima que más del 80% de las baterías del mundo se producen en Asia, solo el 3% en Europa.
Una alianza europea para producir baterías más autónomas que las de Asia
En este contexto es una buena noticia que Europa en su conjunto haya lanzado ahora proyectos como Alise, una red de investigación que ha vinculado, entre otras líneas de desarrollo, 15 centros europeos que trabajan en una mayor autonomía de las baterías existentes. Además, la Comisión Europea acaba de liberar 3.200 millones de euros para la evolución de toda la cadena de producción de baterías. Un tercio de este dinero viene de Alemania, el primer interesado en su avance. El proyecto de investigación se extiende hasta el año 2031. Adicionalmente se esperan alrededor de 5.000 millones de euros más del sector privado para esta alianza, lo que podría colocar Europa a la vanguardia en este segmento dentro de poco. Todo esto ya va en la línea del “European Green Deal” anunciado por Ursula von der Leyen en la COP25 en Madrid.
Esta alianza verde europea viene acompañada por un anuncio de la ministra alemana de medio ambiente, Svenja Schulze: La construcción de una secretaría “Power-to-X”, que será la plataforma para una red internacional en el futuro con sede en Berlín. El término “Power-to-X” combina tecnologías para producir combustibles sintéticos y otras fuentes de energía verdaderamente sostenibles. Para Alemania es crucial que inicialmente se produzca hidrógeno «verde» a partir de la energía eólica y solar: «Necesitamos una estrategia global”, reitera Schulze en la COP25 en Madrid.