Desde 2009 suben los precios inmobiliarios en Alemania. Mientras en otros países, incluido España, se sufrían las consecuencias de la explotación de una burbuja inmobiliaria, en el mercado germánico subían los precios tras muchos años de estancamiento. ¿Coincidencia? “No”, cree el inversor alemán Matthias Meindel, que dirige en España la empresa Revalconcept: “Había y hay todavía mucha liquidez en los mercados. Alemania era hasta ahora el lugar perfecto por su estabilidad”. Pero Meindel alerta: “El sector bancario alemán está débil y lo normal será que el crecimiento económico después de 10 años se ralentice, como ya se está viendo con las últimas cifras económicas”.
En el tercer trimestre de 2018, por primera vez desde 2013, el país registró un crecimiento negativo. Donde más sufre ahora la economía alemana es en la industria del automóvil, ensuciada por escándalos de corrupción, lo que tiene un impacto negativo más allá de la coyuntura. BMW & Co. no solamente supone un 20% de las exportaciones alemanas, estas marcas también han formado la buena reputación de los productos “made in Germany”. Pero los coches no son lo único que tira a la baja las previsiones económicas: en el último test de estrés de los bancos europeos, muchas entidades alemanas obtuvieron un resultado cuestionable y débil, sobre todo algunas de los Landesbanken y también Commerzbank y Deutsche Bank.
UN «DÉJÀ VU» PELIGROSO EN EUROPA
Conocedores de las dos economías, ven paralelismos peligrosos entre el boom inmobiliario español y la situación actual en Alemania. Entre ellas, la continuada actividad excesiva en el sector de la construcción. A pesar de que los precios de la vivienda y de las casas han aumentado en los últimos tres años un 36% según Deutsche Bank, el interés en el mercado no para y tampoco la demanda. En 2018 se estima que entran otras 335.000 nuevas viviendas al mercado alemán. La ciudad más cara es Múnich, donde el precio medio para comprar por metro cuadrado está en el centro en más que 9.000 euros, según un informe de Deutsche Bank.
Otro paralelismo con el caso español son los tipos bajos que aumentan el riesgo de una burbuja según la Universidad de Trier, que alerta justamente por este hecho de una nueva crisis financiera. El portugués Fernando Viriato, experto en riesgos bancarios, piensa lo mismo: “Lo más probable es que en 2019/20 vamos a vivir una crisis más grave que la última vez a pesar de que los riesgos en la banca quizás están más controlados”. Piensa que los peligros de especulación vienen de los otros submercados de dinero que han salido y que no están tan controlados todavía incluyendo toda la parte del “shadow banking” a través de paraísos fiscales. “Parece que en Europa no aprendemos de nuestros errores”, dice Tim Wirth, experto en derecho inmobiliario con un despacho en Mallorca.