En sus últimas recomendaciones de inversión, los expertos de Banca March reconocían que "el agotamiento de las alternativas similares a la liquidez cada vez es mayor", apuntando al efecto expulsión que provocan los programas de compras de activos y que no deja al inversor opción a conseguir rentabilidad positiva en activos de bajo riesgo. Eso sí, consideran que esta exposición sigue siendo "completamente necesaria para mitigar la volatilidad de las carteras, en especial ante momentos convulsos de mercado donde todo riesgo correlaciona".
Como el resto de activos, la liquidez tiene su papel dentro de las carteras. Sin embargo, desde Andbank consideran que el escenario macro y de mercado actual no justifica mantener elevados porcentajes. Al menos por ahora. La firma ha realizado un ejercicio de análisis, en el que llegan a la conclusión de que, en el entorno actual, no merece la pena mantener el dinero "parado".
Tal y como recuerdan, existen tres situaciones base en las que es recomendable la liquidez. La primera, ante situaciones de riesgo. "Aunque las volatilidades de los activos (renta fija y variable) están en niveles históricamente bajos, y los focos de riesgo siempre existen, nuestra visión actual de rentabilidades/riesgos muestra valor en activos aptos para todos los perfiles incluidos los bajos, los de mayor aversión al riesgo", explican.
La segunda, ante perspectivas de inflación a la baja. Aquí insisten en que a pesar de que los precios han estado en niveles negativos o próximos a cero, las previsiones apuntan a una recuperación en los próximos meses. "En España, en concreto, del -0,4% con el que se espera cerrar 2016, pasaríamos a tasas del 1,2% año a año en 2017. Tener liquidez implicaría así una pérdida en términos reales, un descenso del poder adquisitivo", advierten.
Tampoco ven claro el tercer motivo por el que un inversor debería apostar por mantener liquidez en cartera: la perspectiva de nuevas bajadas de tipos. "En Europa, aunque la puerta no está cerrada a nuevas medidas de estímulo por parte del BCE, no parece que un recorte adicional de tipos fuera la vía elegida", indican.