Amazon ha decidido cerrar de forma definitiva todas sus tiendas físicas bajo las marcas Amazon Go y Amazon Fresh en Estados Unidos. Este cambio drástico busca adaptar el negocio a la preferencia de los usuarios por la entrega rápida a domicilio.
La compañía transformará varios de estos locales en establecimientos de Whole Foods Market, la cadena que adquirió en 2017. Con este movimiento, la empresa de Andy Jassy, el CEO de Amazon, pretende potenciar el mercado de productos orgánicos.
Esta reestructuración permitirá a la firma ofrecer un formato más reducido y eficiente en zonas urbanas. La estrategia se aleja de la tecnología Just Walk Out para centrarse en un modelo de supermercado más tradicional y consolidado.
Auge imparable del envío online
Según fuentes de la compañía, los compradores estadounidenses prefieren abastecerse de productos frescos a través de canales digitales. En 2025, Amazon registró un crecimiento récord en su división de logística y entregas en el mismo día.
La decisión responde a la necesidad de optimizar costes operativos en el sector inmobiliario para reinvertir en su red de transporte. Los datos reflejan que la comodidad de recibir la compra en casa supera el atractivo de la experiencia física tecnológica.
