Amazon lleva años creciendo a un ritmo vertiginoso, lanzando sub-marcas, servicios y experiencias en medio planeta. Pero tanto movimiento dejó algo claro: su imagen se había quedado desajustada y era necesario actualizarla.
Tras más de 20 años sin tocar su logo, la compañía ha rediseñado todo su sistema de marca para modernizarse un poco, unificarse y avanzar con claridad. Desde el icónico «smile» hasta su tipografía, pasando por su gama cromática, su iconografía y la estructura de más de 50 sub-marcas en 15 mercados.
El rediseño del logo sigue mostrando la famosa flecha de la A a la Z, pero ahora con mayor énfasis en la sonrisa. Un gesto más amplio y cálido, que busca transmitir cercanía y hacer tangible la visión de Amazon de facilitar el proceso a sus clientes, sea cual sea su punto de contacto.
La Ember se vuelve moderna
Uno de los grandes cambios llegan con Ember Modern, una nueva fuente diseñada para adaptarse a todos los entornos, desde móviles a cartelería, y traducirse sin problemas en más de 360 idiomas.
Es flexible, clara, coherente y la clave para que una marca funcione en cualquier mercado. Para facilitar la navegación del cliente dentro del universo de Amazon, la compañía ha reorganizado sus marcas en grupos visuales coherentes: entretenimiento, salud, tecnología… Cada cohorte tiene su propia personalidad visual, pero mantiene el mismo sistema gráfico, para que todo vaya en el mismo sentido.

