La pandemia sirvió de catalizador para una de las mayores y más rápidas adopciones de tecnología en la historia moderna, despertando en las empresas la necesidad del uso de las videollamadas para reuniones, consultas y prestación de servicios, y la constatación de que era esencial disponer de redes de telecomunicación fiables. Hace años, el revuelo mediático en torno al 5G se centró en los consumidores que buscaban entretenimiento doméstico y más velocidad de descarga para ver series. Sin embargo, ahora es cuando las grandes industrias se están centrando en el 5G.
Actualmente, las empresas se están dando cuenta de que el 5G será el puente hacia una computación móvil en el Edge (Mobile Edge Computing, MEC) más potente en todos los sectores, al tiempo que resulta rentable para los operadores. Permite trabajar en entornos dinámicos a quienes necesitan comunicaciones fiables y rápidas, desde ingenieros de campo en lugares remotos hasta personal sanitario de urgencias y conductores de camiones en ruta. No olvidemos la oportunidad económica que supone el 5G: 208.000 millones de dólares para las empresas europeas que desplieguen una plataforma 5G completa. También se espera que el 5G genere 22,3 millones de puestos de trabajo en todo el mundo de aquí a 2035.
La oportunidad del 5G
Las expectativas no cumplidas del 4G, incluida la cobertura irregular y la preferencia por las zonas metropolitanas frente a las rurales, se están haciendo realidad con el 5G. De hecho, con el despliegue del 5G, algunos países están dando prioridad a la cobertura rural.
Algunas redes 5G son públicas y las empresas pueden pagar por acceder a ellas a través de un Access Point Name (APN), ya sea en una zona específica de una ciudad en la que operan, o para un evento importante como un festival de música, que permite a las tiendas, la logística y los servicios de emergencia acceder a una conectividad rápida cuando sea necesario.
Otras redes 5G son privadas y propiedad de una empresa. Esto puede ser necesario debido al número de usuarios, los volúmenes de datos que se transfieren, así como por cuestiones de privacidad y seguridad. Por ejemplo, BT colaboró con la BBC en los Juegos de la Commonwealth en el Reino Unido para probar una red privada 5G independiente para la retransmisión del evento.