Anta Sports Products ha dado un paso decisivo para reforzar su ambición internacional.
El mayor grupo de moda deportiva de China ha adquirido cerca del 30% del capital de Puma, una operación valorada en torno a 1.500 millones de euros que lo convierte en el principal accionista de la compañía alemana.
La inversión marca un punto de inflexión en la estrategia de Anta, que busca jugar en la misma liga que Nike y Adidas fuera de Asia. El grupo chino domina con claridad el mercado doméstico, pero su presencia internacional sigue siendo limitada frente a los grandes nombres occidentales.
Un salto estratégico
Anta lleva más de una década construyendo un modelo multimarcas basado en adquisiciones selectivas y acuerdos de licencia. En su cartera figuran enseñas como FILA en China, Descente, Jack Wolfskin o Amer Sports, propietario de Arc’teryx y Salomon.
La entrada en Puma refuerza ese enfoque y añade una marca con fuerte reconocimiento en Europa y Estados Unidos.
