Con la idea de la transformación por bandera, la nueva CBO de AWWG comenta que la nueva posición a la que acaba de incorporarse pretende reforzar su visión de grupo. De esta forma, a partir de ahora, su misión consistirá en “agilizar y acelerar el despliegue de las estrategias e iniciativas a través de un proceso de toma de decisiones más ágil y eficiente”. En una charla con DIRIGENTES, Laura Fernández Plaza explica su opinión sobre el impacto que la COVID-19 ha supuesto en el estado del liderazgo femenino en las empresas, ante lo que declara que “no en todos los entornos ha sido fácil encontrar esa conciliación deseada entre trabajo y vida familiar”.
¿Cuáles considera que han sido los mayores aprendizajes que le han hecho llegar hasta su posición?
La verdad es que durante estos más de 20 años de carrera profesional he aprendido muchísimas cosas, pero me quedaría con tres. Lo importante que es el cambio, ya que la transformación siempre debe estar presente y ser parte del ADN de una organización. Que la simplificación y agilidad en la toma de decisiones es clave para el éxito de las mismas. Y que el cambio solamente es posible si los trabajadores y especialmente el management están alineados para ello.
En su nuevo puesto se encargará de potenciar la transformación. ¿Qué importancia le da a este elemento dentro de las empresas?
Es clave para las organizaciones. Actualmente, todo el mundo habla de esto, y más después de lo que hemos y estamos viviendo con la pandemia. Yo siempre digo lo mismo. En el mundo, en las compañías y en la vida de las personas sólo hay dos formas de transformarse: por necesidad o por convencimiento. La primera normalmente se produce por una situación límite, como con la COVID-19, y la segunda cuando crees que debes cambiar porque hay una oportunidad y el entorno lo requiere.
