La marca de la manzana mordida ha presentado esta semana los peores resultados en Navidades de la última década y los datos del último trimestre de 2018 señalan una caída en la venta de su producto estrella: el iPhone.
De hecho es la primera vez que la compañía siente un golpe de estas características. Desde que salieran al mercado en 2007, sus cifras no han hecho más que crecer y este primer golpe ha pillado en frío a la empresa.
No obstante, desde la propia Apple han tratado de quitarle relevancia a la cuestión señalando factores externos como los responsables. Tim Cook, CEO de la empresa, culpó de la caída de las ventas a “la desaceleración económica, especialmente en China”.
Nuevas vías de ingresos
Conscientes de la magnitud en importancia que hasta ahora ha tenido la venta de dispositivos, Apple está tratando en los últimos años de incrementar su desarrollo de diferentes servicios.