Seguramente el lanzamiento del Apple Watch, el 24 de abril, será uno de los acontecimientos tecnológicos que marcarán este 2015. Sin embargo, Apple lo ha vuelto a hacer. Como ya pasara con el primer iPhone o el primer iPad, Apple se ha quedado lejos de sorprender al consumidor, y más aún de revolucionar este sector, como se esperaba. El Apple Watch presenta carencias y limitaciones importantes para los usuarios, lo que hace de este un modelo incompleto que, como acostumbra Apple, podría tener una segunda versión con los fallos corregidos.
Hasta entonces, seguro que millones de fans de la marca no pueden evitar caer en la tentación de adquirir el Apple Watch y se encontraran con que, por ejemplo, este reloj y el iPhone son compañeros inseparables. Es decir, uno sin lo otro es como una tostada sin mantequilla, está incompleto. Por lo tanto, si tiene un smartphone Samsung, no puede tener un reloj Apple.
Por otro lado, una de las principales quejas del sector es que el dispositivo no ofrece nada que no exista ya. Una de las funciones más destacadas por la compañía de Cupertino era la posibilidad de realizar llamadas a través de él, pero, esto ya lo ofrecen los dispositivos de Samsung desde hace tiempo. Además, este método de comunicación también tiene un fallo, solo pueden realizarse llamadas de reloj a reloj. Una restricción importante teniendo en cuenta que no todo el mundo puede permitir comprarse uno de estos ‘aparatos’.
De hecho, más bien son muy pocas las personas que pueden permitirse adquirir un Apple Watch ya que su precio no es precisamente bajo. La versión más barata tiene un coste de 375 dólares, pero sus funciones son muchos más escasas que las incluidas en el resto de modelos. Desde aquí, hasta el modelo más caro y exclusivo pueden hacerse un sin fin de combinaciones en cuando a diseño y tamaño del reloj. El Apple Watch Edition (el modelo más exclusivo) vale 14.000 dólares.
En cuanto al reloj de menor coste, el Apple Watch Sport, como su propio nombre indica, está destinado sobre todo, a su uso deportivo, incluyendo acelerómetros para medir los pasos y distancia, medición de ritmo cardíaco a través de un sensor colocado en la parte trasera, y un medidor de pulso.