Dice mi amigo Mario, camarero de un restaurante cercano, al ver que no hay nadie una tranquila tarde de agosto. En los mercados financieros hemos tenido justo lo contrario, multitudes operando incluso desde la orilla del mar con el móvil, buscando ganancias en los tremendos movimientos de los últimos días. Aquí hay para todos, pero con precaución.
Las Bolsas de Asia nos despiertan con claras ganancias después de los más de 600 puntos de subida del Dow ayer, su mayor ganancia diaria desde 2008. La bolsa de Japón sube un 1,47%, la de Shanghai un 1,40%, Hong Kong un 2,24% y Australia un 1,38%.
El euro/dólar está en 1,1340, habiendo variado mínimamente durante la noche. El dólar/yen, en 120 yenes por dólar, también con una oscilación muy limitada.
El oro cotiza en 1.127, sin apenas movimientos de interés. El petróleo ofrece subidas, más pronunciadas en el Brent, con un +1,19% de variación, hasta los 44,11 dólares el barril, que en el West Texas, con una subida de 0,59% a los 39,45, después de conocerse anoche la reducción significativa de los inventarios de crudo en Estados Unidos.
Los futuros de los índices están aún planos sin mostrar una clara tendencia.