Cumplir quince años transformando uno de los sectores más expuestos a retos del tejido empresarial no es tarea fácil. En el caso de ARENA Financial Tech no es casualidad. La consultora española de referencia que ha logrado mejorar los procesos y resultados de las compañías financieras de mayor reputación celebra su aniversario con una arriesgada apuesta acorde con la transformación tecnológica del sector financiero a la par que toda una revolución dentro de su identidad corporativa.
Calidad, vanguardia, especialización y una incalculable experiencia acumulada, son algunas de las características que hacen de la consultora todo un referente en el negocio. Con este cambio en su identidad corporativa, además, busca reflejar la actitud diferencial que la mantiene líder en el mercado de capitales y banca de inversión.
Fiel a su identidad, ARENA Financial Tech mantiene su nombre, sin embargo, atrás deja el resto de elementos que durante tantos años la han mantenido en lo más alto del sector financiero, abogando por otros que les acompañen en el éxito y sepan adaptarse a las nuevas competencias actuales. Un toque fresco y creativo que marca la diferencia entre ser una buena consultora y ser la mejor.
Nuevo logotipo, renovado código ético

De este modo, su nuevo logotipo unifica el nombre de la compañía con el lenguaje de programación. Los comentarios de los símbolos representan la parte humana, dando mayor protagonismo al isotipo inicial de la marca. Así lo expresa su CEO & Founder, Manuel Martín: “Ser una compañía especializada en el mundo financiero nos ha permitido contar con una estructura y un equipo totalmente preparado para abordar los retos específicos del sector. Con esta nueva imagen queremos que, además, se refleje que sabemos conjugar la rigurosidad y las exigencias del mercado con una visión innovadora, creativa y flexible”.
En cuanto a los elementos gráficos, con formas orgánicas y líquidas, se quiere mostrar la capacidad de adaptación y fluidez ante los cambios y desafíos de la compañía para ajustarse a las diferentes necesidades del mercado y sus clientes. El dinamismo y movimiento de estos, evocan el objetivo primordial de la empresa: evolucionar y mejorar constantemente.