La crisis política que las elecciones primarias dejaron en Argentina fue uno de los principales motivos por los cuales el presidente Mauricio Macri debió cambiar su ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, principal articulador de las negociaciones con el FMI.
A pesar de los numerosos elogios del propio Macri y organismos internacionales por su plan económico, Dujovne descuidó el flanco social, campo donde las reformas estructurales que llevaba adelante provocaron una creciente desazón.
La traducción política de esa política puede leerse en el resultado de las urnas, en que los representantes del peronismo obtuvieron un número de votos más alto que el pronosticado por las encuestadoras utilizando la economía como su principal blanco de críticas a la administración Macri.
Crisis y salida
Dujovne fue reemplazado esta semana por Hernán Lacunza, que ocupaba el mismo cargo en la provincia de Buenos Aires, donde es considerado alguien atento «a las cuentas públicas, pero con un perfil social y productivo», según fuentes cercanas al Gobierno citadas por la prensa local.