En coincidencia con el fuerte aumento de los precios internacionales de las materias primas, en especial del trigo, el Gobierno de Argentina interrumpió la exportación de derivados de soja (harina y aceite) “hasta nuevo aviso”.
Así lo comunicó el ministerio de Agricultura a los exportadores mediante una resolución en la que informa “la suspensión de la aprobación de solicitudes de Declaración Jurada de Exportación de subproductos, como la harina y el aceite”.
Números y tributos
Las exportaciones de esos derivados llegaron a 19.206 millones de dólares en 2021, según la subsecretaría de Mercados Agropecuarios del ministerio, de los cuales 9.000 millones fueron al erario como tributo. Fuentes locales indican que la suspensión actual apunta a aumentar la tributación a esas materias primas.
La decisión llega después de que la inflación de alimentos en Argentina llegó al 40% en las dos primeras semanas de marzo y en vísperas de un aumento del 11,5% en el precio de los combustibles para el consumidor final.