Después de la política de intransigencia de la administración anterior, el nuevo Gobierno de Argentina retomó el diálogo en los ámbitos financieros internacionales comenzando con el caso de los fondos buitre, los bonistas liderados por NML.
Salida del cese de pagos
La Corte de Nueva York confirmó, el 14 de abril, el fallo del juez Thomas Griesa de permitir al país sudamericano pagarles a los titulares de su deuda y volver a emitir bonos. De esta manera, Argentina salía de la suspensión de pagos que mantuvo en los últimos 15 años.
El país había entrado en esa situación en 2001 como resultado de la crisis que terminó con el Gobierno de Fernando de la Rúa y que precedió al ascenso de Néstor Kirchner, político que mantuvo con esos fondos una política confrontativa, continuada por su esposa, Cristina Fernández.
La decisión de Griesa fue considerada una victoria argentina, tanto por el Gobierno de Mauricio Macri como en ámbitos internacionales, pues abre el camino para que el país pague a los tenedores de deuda argentina reestructurada en 2005 y 2010, resuelva con los fondos buitre y retome el acceso al crédito.