La oportunidad que esperaban los inversores en small caps puede estar al alcance de la mano. Durante el último año y medio hemos observado cómo las tecnológicas de gran capitalización lideraban el rally de la renta variable. Más recientemente, las ganancias se han ampliado para incluir una gama más amplia de empresas y no sólo a los Siete Magníficos, pero las recompensas han seguido siendo desiguales.
Los valores de small caps han registrado rendimientos positivos, con el Russell 2000 subiendo un 26% desde octubre de 2022, pero esos resultados palidecen cuando se comparan con el S&P 500, que se ha revalorizado un 46% en el mismo periodo, y con el crecimiento de las empresas de gran capitalización, medido por el Russell 1000 Growth, que ha aumentado un 62%. Las small-caps cotizan con un gran descuento con respecto a las compañías de mayor capitalización, y los valores tecnológicos de pequeña capitalización registran un rendimiento inferior al de los valores tecnológicos de gran capitalización en un 40% desde principios de 2021.
Dada su volatilidad histórica y su papel como multiplicador del ciclo, cabría esperar que los valores de pequeña capitalización obtuvieran mejores resultados si el mercado alcista tiene recorrido. Considero que así será, pero, por ahora, los tipos de interés siguen frenándolas.
La señal de los tipos que necesitan las ‘small caps’
Las empresas small caps suelen ser más sensibles a los tipos de interés, ya que utilizan financiación externa para crecer. Así pues, la política de tipos de la Reserva Federal de EE UU (Fed) tiene un impacto desproporcionado en las empresas de pequeña capitalización frente a las de gran capitalización. Es probable que las primeras necesiten más claridad sobre la llegada de los tan aplazados recortes de la Fed antes de que el rally comience de verdad.
Pero, ¿qué pasa con la inflación? ¿Bajará realmente? Es posible que la inflación sea más pegajosa de lo esperado, pero que no cunda el pánico; no se está reacelerando, y no parece que se vayan a producir nuevas subidas de la Fed. No creo que las empresas de pequeña capitalización necesiten grandes recortes para beneficiarse; puede que necesiten que los tipos empiecen a bajar y para ello es necesario que la inflación siga disminuyendo. Con un índice de precios al consumo (IPC) en EE UU que ha bajado de un máximo del 9,1% en junio de 2022 a una tasa actual del 3,3%, gran parte de la batalla de la inflación está ganada.