Barcelona ya está viviendo el Mobile World Congress. Decenas de miles de trabajadores y directivos del sector tecnológico han copado todas las plazas hoteleras en un evento que, una vez más batirá todos los récords. Se espera que durante esta semana escasa que tiene de duración, el Mobile deje en la ciudad 500 millones de euros.
Esta será la decimocuarta edición del MWC que acoja la ciudad condal y en ella participan más de 2.400 empresas provenientes de más de 200 países. Técnicamente, todo el sector tecnológico está presente y los pabellones del recinto de la Fira de Barcelona son un bullicio multicultural prácticamente único en una sociedad cada vez más globalizada.

Las grandes compañías, especialmente los fabricantes de móviles, coparán durante esta semana los titulares de prensa y la atención de los curiosos, pero el Mobile es mucho más. Centenares de empresas pequeñas y medianas encuentran en el evento un marco incomparable para buscar socios y afianzar sinergias de cara a potenciar su negocio a escala mundial. La tecnología evoluciona a tal velocidad que es probable que entre las compañías con stands más modestos se encuentren algunos de los gigantes empresariales del futuro.
En lo puramente técnico se espera que las innovaciones en conexión 5G sean las más destacadas y rupturistas de la semana. Aunque sin olvidar las presentaciones de teléfonos móviles, la razón primigenia y fundacional de una feria, que aunque se ha ampliado a todo el sector de la tecnología, sigue estando organizada por GSMA, la patronal mundial de los fabricantes de smartphones.