La Reserva Federal de los Estados Unidos y el Banco Central Europeo se reunirán ocho veces a lo largo del 2023 para hacer un seguimiento de la economía y modificar o mantener la actual política monetaria. Y la primera cita del año llegará esta semana, primero la Fed y después el BCE anunciarán nuevas medidas para mitigar la inflación, que ya ha comenzado a dar señas de haber empezado a descender. La primera decisión llegará el miércoles 1 de febrero y la segunda el jueves 2 de febrero. Dos fechas que marcarán el devenir de los mercados las próximas semanas.
¿Qué esperar de la Fed?
La primera en darse cita será la Reserva Federal, que se reunirá el día 31 de enero y el 1 de febrero, cuando anunciará su decisión. Lo que se espera, en líneas generales, es un aumento de los tipos de 25 p.b., que dejaría el tipo de interés en el entorno del 4,75% frente al 4,5% actual.
"Existen signos suficientes para que la FED justifique la ralentización del ritmo de endurecimiento a 25 puntos básicos en su próxima reunión". Entre esos signos, señalan algunos datos macro, como "el Índice de Precios de Producción, cuya caída intermensual del 0,5% fue el dato económico más destacado de Estados Unidos, y el Índice de Precios al Consumo (IPC) y de los salarios", explican desde Muzinich & Co.
De hecho, esta podría ser, según esperan los analistas, una de las últimas subidas de la Fed, ya que se espera que el tipo de interés se sitúe en un máximo del 5%. “Creemos que la pausa de la Fed llegará pronto, pero el mercado está siendo complaciente con el pivote. Los tipos se mantendrán arriba algo más de tiempo”, comentan desde el departamento de gestión y asesoramiento de carteras de A&G. “En ese sentido, las expectativas han subido sistemáticamente en los últimos trimestres. Se espera que la FED llegue al 5% a mediados de 2023 (desde el 4,5% actual)”, agregan.
