El aseguramiento de la movilidad es uno de los grandes desafíos que el sector asegurador tiene por delante a medio y largo plazo y debe evolucionar pasando de asegurar el vehículo a asegurar a la persona independientemente del medio que ésta utilice para desplazarse. Esta fue una de las conclusiones expuestas por Alfredo Castelo, director general corporativo de Negocio de MAPFRE, durante su participación en el foro de ANFAC “La movilidad de tod@s”.
“Necesitamos productos ‘paraguas’ que cubran a la persona, independientemente de la forma en la que se desplace. Este es un gran reto que tenemos por delante, somos conscientes y en MAPFRE estamos trabajando en ello”, subrayó Alfredo Castelo. Durante su intervención, recordó que MAPFRE lleva décadas trabajando para acompañar a la industria del automóvil en su transformación y que esta adaptación ha permitido a la compañía lanzar diferentes modelos de pago por uso en España, Italia, Estados Unidos, Colombia y Perú, así como mejorar la experiencia digital del cliente para ofrecer experiencias más seguras de conducción y adentrarse en el universo de la ciberseguridad del automóvil. Avanzó que las pólizas para vehículos eléctricos, con coberturas personalizadas para este tipo de vehículos, que ya se comercializan tanto en España como en Alemania, Italia y Malta, se empezarán a distribuir en algunos mercados latinoamericanos.
También recordó que MAPFRE tiene en cuenta a la hora de fijar la prima de los seguros los sistemas de ayuda a la conducción, beneficiando a los asegurados que incorporan determinados ADAS, con una personalización en el precio del seguro y que esto se aplica en varios mercados.
Agregó que MAPFRE ya trabaja desde 2007 con datos telemáticos para ofrecer modelos de pago por uso, que desde el año pasado son capaces de extraer valor del dato embarcado del automóvil y que MAPFRE forma parte de un grupo de trabajo sobre conducción conectada y automatizada puesta en marcha por Insurance Europe. Insistió que el propietario de los datos es en todo momento el cliente y que los datos son la materia prima para poder evolucionar una oferta de seguros de automóviles mucho más personalizada. “Del vehículo podemos obtener mucha información: cuándo se conduce, cómo se conduce, por dónde se conduce y esto nos permite presentar ofertas personalizadas, con una mejora en el servicio”, subrayó.
“Desde el mundo del seguro tenemos que continuar ofreciendo seguridad y tranquilidad en esta transformación de la movilidad”, subrayó. En este sentido, indicó que fabricantes y aseguradoras tienen el objetivo común de reducir la siniestralidad y que el esfuerzo combinado entre MAPFRE, CESVIMAP Y Fundación MAPFRE se retroalimenta para lograr este objetivo: MAPFRE potencia la inclusión de los sistemas ADAS para fijar los precios y premia la buena conducción a través de los modelos de pago por uso. CESVIMAP, como laboratorio de Movilidad de MAPFRE, investiga tanto los sistemas de ayuda a la conducción como el coche autónomo, entre otros aspectos, y Fundación MAPFRE desarrolla diferentes actividades con el fin de fomentar la educación vial y reducir los accidentes de tráfico y sus consecuencias. “La movilidad del futuro tiene que ser, ante todo, segura y este ecosistema de seguridad vial es algo único con lo que cuenta MAPFRE y confirma nuestro compromiso por alcanzar ese objetivo de cero víctimas en la carretera”, subrayó.