España es a día de hoy la cuarta potencia económica europea, por detrás de Alemania, Francia e Italia. Sin embargo, no hace tanto que trataba de dejar atrás un tejido productivo arcaico, tan anticuado como sus instituciones. Con la renovación política y social también llegó la renovación económica, que ha hecho que el PIB español se multiplique por tres, desde los 414 mil millones de 1975 hasta superar los 1,1 billones en 2019. De ese modo, el PIB español ha ido creciendo año a año un 2,39% anual, un registro de los más elevados del mundo.
Así, también sus distintas regiones se han beneficiado de la mejora económica, por lo que la cohesión entre territorios ha progresado desde entonces. El PIB per cápita, equivalente a la renta disponible por habitante, se encontraba hace 45 años en 11.581 euros, lejos de los 24.808 euros anuales de media de los que disfrutan ahora los españoles. Por tanto, la evolución media anual para ese crecimiento alcanza un 1,75%. Con todo, la naturaleza de la actividad económica de cada comunidad autónoma ha hecho que, tanto su producción como su entre los ciudadanos hayan evolucionado de manera distinta.
A continuación, se muestra el valor porcentual que representa cada comunidad con respecto al total de España, además de la diferencia con el crecimiento medio del PIB anual desde 1975 (2,39%), tal y como se recoge en un informe reciente del Consejo General de Economistas y la Cámara de Comercio de España. Asimismo, se compara la riqueza per cápita (24.808 euros), su crecimiento y la diferencia con la media del país (1,75%).
Andalucía (13,6% PIB de España)
Crecimiento anual PIB: 2,54% – Diferencia con la media: +0,15