Los beneficios y perspectivas de la implementación de la identidad digital a nivel global son muy positivos. Estamos hablando de una tecnología con un gran potencial de crecimiento. Numerosas empresas se han volcado a desarrollar sistemas relacionados con la huella digital, el reconocimiento facial o de voz y las contraseñas digitales. Tienen aplicaciones en casi todos los campos empresariales y también en la vida cotidiana de las personas y sus posibilidades de obtener pingües beneficios son indudables.
En el mundo aún hay 1.000 millones de personas que no cuentan con ningún tipo de identificación y 3.400 millones sin huella digital, es decir, sin identificación digital. Estas cifras representan una gran oportunidad para generar beneficios de forma global gracias al potencial económico que el ID digital puede producir en el conjunto de sectores de actividad.
El último informe de la firma de consultoría McKinsey & Company, pone de manifiesto que, a diferencia de las identificaciones tradicionales en papel, tales como los pasaportes o permisos de conducir, están desfasados y plantean cada vez más dudas en torno a su seguridad.
La ID digital se distingue porque su autenticación se realiza a través de un canal digital. Esto permite acceder a innumerables servicios y prestaciones sociales, fomentar el derecho a la información y al voto en elecciones, promover servicios financieros -créditos o inversiones- o potenciar la educación, entre otros. En este sentido, la capacidad de expedición de un ID digital no está limitada al sector público, ya que puede ser emitido tanto por un gobierno nacional o local como por un consorcio de organizaciones privadas o sin ánimo de lucro, o por una entidad individual. La definición de ID digital también se aplica independientemente de la tecnología utilizada para realizar la autenticación digital, que puede abarcar desde el uso de datos biométricos -como la huella digital o el iris de los ojos-, hasta contraseñas, PIN o dispositivos inteligentes -mayoritariamente smartphones-, códigos QR o tokens de seguridad.
Generando oportunidades de crecimiento económico y social