Los analistas de Roubini Global Economics y ETF Securities Research consideran que un entorno externo más duro favorece la selección de los mercados emergentes con mayor exposición a la recuperación de Estados Unidos o que pueden sostenerse por sí mismos. Respecto a Asia, se declaran "neutrales" en China, y apuestan firmemente por Corea, muy beneficiada por la debilidad de su divisa. En el otro lado de la balanza se sitúa Tailandia, con una valoración ya poco atractiva.
El consenso del mercado tiene claro que una de las principales causas de esta preferencia por Asia dentro del mundo emergente es la caída de precio del crudo, al ser la mayoría de estos países importadores de esta materia prima. Asoka Wöhrmann, Chief Investment Officer de Deutsche Asset & Wealth Management, recuerda que el mayor riesgo del bajo precio del petróleo está en el ámbito social, "en las economías que dependen de la exportación de crudo y que son financiera y políticamente frágiles".
Según explica, para muchos países exportadores, el petróleo que venden al exterior supone una gran parte de su Producto Interior Bruto (PIB). "Además de atravesar dificultades económicas, países como Colombia, Venezuela, Kazajistán, Argelia, Angola, Arabia Saudí, Iraq y Omán están en riesgo de entrar en déficit sustancial en su balanza comercial".
Así, "los países emergentes que son importadores netos de energía son los primeros que se benefician del petróleo barato, al igual que las naciones industrializadas". Wohrmann explica que en el mundo empresarial, los que más se están viendo favorecidos por el bajo precio del crudo son, junto a algunas aerolíneas y compañías de bienes de consumo, los bancos asiáticos. "Esto se debe a que en muchos países de Asia, el bajo precio del petróleo reduce uno de los costes principales, lo que debería estimular la economía y el consumo".
Renta fija como alternativa