Aunque no termina de creérselo mucho, el consenso ha comenzado a barajar la posibilidad de un nuevo endurecimiento de la política monetaria de Estados Unidos que, incluso, podría llegar apenas unos días antes del crucial referéndum en el que Reino Unido decide su encaje en la Unión Europea (UE). Mientras, Grecia sigue ‘peleando’ con deuda y acreedores, al tiempo que hace frente en primera instancia a la crisis de los refugiados; y España acude de nuevo a las urnas, con un posicionamiento electoral muy parecido al del pasado diciembre.
Los factores de riesgo se acumulan para unos activos financieros que han logrado remontar el difícil comienzo de año, pero que no han olvidado la pérdida de momentum del gigante asiático, ni tampoco el exceso de oferta que aqueja a las principales materias primas, sobre todo, al petróleo…
"El contexto macro sigue suponiendo un reto", afirma el equipo de research de AXA IM, por lo que confirman su estrategia "prudente" que infrapondera Bolsa y ven con buenos ojos al crédito "a pesar de los diferenciales más ajustados".
En concreto, destacan que las perspectivas de la renta variable nipona han "empeorado", con el Banco de Japón (BoJ por sus siglas en inglés) retrasando la adopción de nuevos estímulos, por lo que su recomendación es mantenerse alejados de ella. Por el contrario, "el carácter defensivo de Wall Street, combinado con unas mejores perspectivas de beneficio para el segundo trimestre", les llevan a elevar su consejo a neutral.
Para la deuda soberana tienen la misma recomendación, pero "favorecemos la periferia europea a pesar del ‘ruido’ político", pues "consideramos los ajustes fundamentales suficientes para evitar un aumento mayor de los diferenciales". Y es que, explican, "la búsqueda de retornos y la mejora del entorno económico supone un background constructivo para un posicionamiento largo".