Associated Press ha iniciado un proceso de reestructuración que incluye el despido de decenas de empleados, según ha confirmado la dirección de la agencia.
Los recortes afectarán a menos del 5% del personal de noticias, concentrándose principalmente en el equipo de Estados Unidos, sin impacto en la cobertura en los 50 estados.
La decisión se enmarca en un contexto de transformación del modelo de negocio, ante cambios en el consumo de información y la dependencia histórica de grandes medios tradicionales.
Ajuste en el negocio de noticias
Julie Pace, editora jefe de AP, ha señalado que la compañía busca adaptarse a nuevas demandas del mercado, con un enfoque más ágil y eficiente.
En un comunicado interno, indicó que parte del negocio sigue vinculado a clientes que representan menos del 10% de los ingresos, lo que impulsa la reorientación estratégica.
La agencia mantiene que su actividad sigue siendo estable y rentable, pese al ajuste de plantilla.
Impacto en el sector
El movimiento de AP se suma a una tendencia en la industria, donde varios grupos han anunciado reducciones de empleo en los últimos meses.
Empresas como The Washington Post o CBS News han aplicado recortes ante un entorno marcado por presión publicitaria y cambios en los hábitos de consumo.
El sector afronta una transición hacia modelos digitales y nuevas fuentes de ingresos, con impacto directo en las redacciones.
Críticas internas y contexto
El sindicato de trabajadores ha criticado la medida, señalando la salida de más de 100 empleados con experiencia y cuestionando el uso creciente de tecnología.
En paralelo, la agencia ha estado en el foco político en Estados Unidos tras tensiones con la administración de Donald Trump, relacionadas con criterios editoriales.
La reestructuración refleja el proceso de adaptación del sector de medios a un entorno más fragmentado y competitivo.
