La farmacéutica británica AstraZeneca invertirá 15.000 millones de dólares en China hasta el año 2030. El plan busca ampliar la investigación, el desarrollo y la fabricación de fármacos para potenciar tratamientos innovadores. El anuncio coincide con la visita oficial de Keir Starmer, primer ministro británico.
La inversión se especializará en terapias celulares y medicamentos radioconjugados para el tratamiento avanzado del cáncer. La compañía ampliará sus plantas actuales en Wuxi, Taizhou, Qingdao y Pekín mediante nuevas infraestructuras. Además, se reforzarán las alianzas estratégicas con biotecnológicas locales.
AstraZeneca opera en el país asiático desde 1993 y cuenta actualmente con una plantilla de 17.000 empleados. Con esta nueva inyección de capital, la firma prevé elevar su fuerza laboral por encima de las 20.000 personas. La empresa gestiona centros globales de I+D en Pekín y Shanghái.
Cooperación científica
Keir Starmer subrayó que esta expansión refuerza la presencia británica en mercados clave para el sector de ciencias de la vida. La iniciativa pretende fortalecer la cooperación científica y comercial entre ambas potencias económicas. El viaje oficial busca consolidar los lazos económicos bilaterales.
Pascal Soriot, el consejero delegado de la firma, afirmó que la inversión marca «una nueva etapa» para el liderazgo de la compañía. La prioridad será el desarrollo de terapias avanzadas mediante la colaboración estrecha con socios regionales. Se prevé la construcción de instalaciones adicionales próximamente.
