En positivo, la firma prevé que la recuperación continuará de forma moderada, con el respaldo de unos bancos centrales acomodaticios (BCE, Banco de Japón y Banco Popular de China) y unos bajos precios de la energía y las materias primas. Del lado de los riesgos, el repunte del precio del dinero en Estados Unidos y el peligro de un "aterrizaje forzoso" del gigante asiático.
"La divergencia entre mercados desarrollados con buen rendimiento y mercados emergentes en dificultades debería persistir el próximo año, si bien estos últimos probablemente vuelvan a recuperar una cierta estabilidad", explican estos expertos.
Con todo, señalan que el devenir de los acontecimientos tanto en Norteamérica como en China afectan sobre todo a los países en desarrollo, "como los exportadores de materias primas (Colombia, Rusia, Chile o Malasia) o los países que registran importantes déficits por cuenta corriente (Turquía y Sudáfrica").
Por otra parte, añaden, en Europa, "la situación griega todavía es preocupante. Aunque la financiación está garantizada tras el acuerdo alcanzado en julio, un nuevo ajuste presupuestario impuesto mantendrá a Grecia sumida en la recesión, con una tasa de desempleo y una deuda pública en niveles insostenibles".
A la hora de invertir, matizan que "existen motivos para pensar que la revalorización del dólar no está asegurada" y subrayan su preferencia por Bolsa frente a renta fija, primando las acciones europeas frente a Wall Street.
"Las empresas europeas se benefician de un contexto de tipos de interés bajos, un crecimiento económico gradual y un debilitamiento del euro frente a las principales divisas extranjeras. Estos elementos favorecen la recuperación del crecimiento de los beneficios a pesar de que haya quedado rezagada a causa de la crisis del euro. Las acciones estadounidenses ofrecen un potencial más limitado y las acciones europeas están más atractivas por valoración que las compañías americanas. Mientras, los emergentes deberían mostrar un rendimiento en línea con su potencial a largo plazo, debatiéndose entre la baja valoración de las cotizaciones en bolsa y el continuo deterioro de las perspectivas de beneficios de las empresas de la región", afirma Bank Degroof Petercam.
Finalmente, reconocen que "pesar de sus bajos rendimientos, la deuda todavía merece tener su lugar en cualquier cartera equilibrada. Seguiremos prestando especial interés a los bonos ligados a la inflación, particularmente en los países anglosajones donde deberían observarse las primeras presiones sobre los precios y los salarios".
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