Los resultados de la encuesta implican, por tanto, un cambio de tendencia en lo que a intenciones de contratación de productos se refiere. Y es que, en trimestres anteriores los inversores se mostraban más proclives a aumentar la contratación de fondos, planes de pensiones y acciones y a reducir el peso de depósitos, cuenta de ahorros y renta fija.
Los depósitos están presentes ya en la cartera del 88,9% de encuestados por la gestora y, como vemos, ganan adeptos de cara al futuro aunque también es cierto que otro de los aspectos llamativos de la encuesta es que se incrementa en dos puntos la proporción de inversores que afirman que no invertirán en ningún instrumento en los próximos seis meses. En concreto, este porcentaje aumenta hasta el 15,7%, el mayor en los dos últimos años.
En el primer trimestre, el único activo que ha disfrutado de un incremento del posicionamiento de los inversores ha sido la inversión inmobiliaria, que se ha incrementado en cinco décimas con respecto al trimestre anterior, hasta marcar un máximo histórico en el 18,6%.
Enfoque de fuerte control del riesgo
Según los datos de la Encuesta de Confianza de JP Morgan AM, también se confirma el cambio hacia una mentalidad más conservadora a la hora de invertir. En este sentido, los inversores que afirman buscar la máxima rentabilidad bajan cuatro puntos, hasta el 24,8%, mientras que aquellos que buscan solamente no perder dinero aumentan casi cinco puntos, hasta el 46%. Se trata de la lectura más elevada desde el segundo trimestre de 2017.