Áurea Rodríguez, disruptora digital es la fundadora de Talentea, una consultora boutique de selección y potenciación de talento especializado. También es miembro del consejo de administración de la tecnológica QGenomics. Experta en innovación con más de 20 años de experiencia, es la autora de ‘Antes muerta que analógica’ en el que aboga por usar la tecnología para potenciar a las personas en su formación y en el desarrollo de su actividad, en vez de sustituirlas. Áurea Rodríguez busca visibilizar la necesidad de alcanzar más presencia femenina en el ámbito de la tecnología.
¿Cómo define el feminismo tecnológico?
Lo defino como buscar la igualdad en todos los ámbitos de la vida y especialmente en el ámbito tecnológico. Tiene que haber una igualdad en todos los ámbitos, pero especialmente en este, y no solo en el acceso de las mujeres al sector y a lo que supone la industria, también en las aplicaciones de la tecnología.
Hay que tener presente en base a qué se están tomando las decisiones. Por ejemplo, muchos algoritmos definen cosas cotidianas: si puedes pedir un crédito o no, si puedes pedir una beca…estos algoritmos tienen un sesgo. Hay una discriminación que ocurre, no intencionadamente, pero los datos en los que se basan estas nuevas tecnologías ya están sesgados, con lo cual, si se toman decisiones en base a unos datos que ya están sesgados, la decisión estará sesgada.
¿Has visto una evolución en positivo?, ¿hay más concienciación?
Sí, pero va demasiado lento. La tecnología va más rápido que los cambios que estamos viendo en el ámbito social. Según la fundación Bill Gates, para alcanzar la igualdad pasarán 208 años. Yo no tengo tanta paciencia. Sí que es verdad que en ciertos ámbitos se está mejorando, pero en los ámbitos más punteros de la tecnología, los que crecerán más en los próximos años, la presencia femenina es muy inferior. Y no solo eso, sino que estos sectores son los que generan una nueva economía que crecerá en los próximos años que tendrá una presencia femenina muy pequeña.
Con lo cual la brecha es grande. Da la impresión que sí que hemos ido mejor pero no es real, si coges los datos reales de startups lideradas por mujeres o de tecnologías que son punteras, la cifra es muy pequeña. Solo el 14% de las startups están lideradas por mujeres y les llega el 10% de la financiación.