Australia ha comenzado a supervisar y hacer cumplir la nueva edad mínima de 16 años para acceder a redes sociales.
La medida, ejecutada por el organismo de seguridad digital eSafety, busca proteger a los menores y trasladar la responsabilidad a las plataformas tecnológicas, en una de las iniciativas regulatorias más avanzadas a nivel mundial.
Enfoque pionero
Julie Inman Grant, la principal responsable de eSafety, calificó la norma como un cambio normativo decisivo dentro de la estrategia nacional de seguridad en línea.
«Hacer cumplir una edad mínima de 16 años generará un cambio normativo y dará a los jóvenes un respiro frente a características de diseño persuasivo pensadas para mantenerlos enganchados, y que a menudo facilitan la exposición a contenidos y conductas dañinas», afirmó Inman Grant.
Más allá de la verificación de edad
La comisionada subrayó que ninguna medida funciona por sí sola, pero destacó que la restricción forma parte de un enfoque holístico, que integra programas educativos, sistemas de denuncia, supervisión de contenido ilícito y promoción de principios de seguridad en línea.
