"Aunque tuviera 67 años, era una persona muy fuerte", relata un familiar de Rogelio, un ganadero de Escarabajosa de Cabezas, en la provincia de Segovia. La familia no se explica la muerte de este hombre el pasado 23 de agosto, después de que 10 días antes recibiera 3 picaduras de avispa asiática (denominada ‘vespa velutina’): una en la cara, una en el cuello y otra en la cabeza. Pocos minutos después de recibir las picaduras, Rogelio se desmayó y ya no volvió a despertar.
Sus familiares le llevaron rápidamente al Ambulatorio de Carbonero el Mayor, y tras comprobar la gravedad del asunto los facultativos decidieron derivarle al Hospital General de Segovia, donde ingresó directamente inconsciente en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Allí, después de hacerle varias pruebas los médicos informaron a la familia de que no se podía hacer nada.
Al caso de Rogelio se unen el de Alicia, de 47 años, y su hija Lucía, de 7, que ingresaron hace dos semanas en el Hospital de Ávila debido a las picaduras de avispa, presuntamente asiática. Madre e hija se encontraban en el campo en el municipio de Umbrías, a 6 kilómetros de El Barco de Ávila, cuando se vieron atacadas por las picaduras de estos insectos. Ambas permanecen en el hospital.
Peor suerte corrió Dolores, una gallega de 86 años de edad, que falleció el 17 de agosto en Cuntis (Pontevedra) después de sufrir 30 picaduras en la cara mientras paseaba por el campo. Ese mismo día, la Xunta de Galicia aseguró en un comunicado que los efectos de la ‘vespa velutina’ no son mayores que los que pueda provocar las avispas comunes. La Xunta afirmó que, en el caso de la mujer fallecida de Cuntis, no recibió ningún aviso por parte del Ayuntamiento de la localidad alertando de la presencia de este insecto.
Lo que sí reconoció la Xunta es que existe un protocolo de actuación contra la avispa asiática y que, hasta la fecha, las consellerías de Medio Rural y Medio Ambiente han capturado casi 3.000 ejemplares y se han destruido 139 nidos de esta especie de un total de 270 avisos recibidos.